BARRY EL GRANDE

Barry fué un perro San Bernardo nacido en Suiza en el año 1800 y rescató a más de 40 personas.

Nació en el Hospicio de San Bernardo, un paso suizo a más de 2.000 metros de altitud (un paso de 80kms hacia Italia).
Los monjes del Hospicio entrenaban a los perros para salvar a los viajeros que se perdían en la nieve quedaban atrapados por aludes.

Barry se convirtió rápidamente en el símbolo de los perros de rescate  debido a sus cualidades, era muy inteligente y tenía una sensibilidad especial.
Barry significa osito en bernés. Como homenaje a Barry, se ha nombrado siempre a un perro con su nombre en todos los alumbramientos del hospicio. 
Barry el grande detectaba a una persona en peligro a gran distancia, cuando esto sucedía, iba en su busca totalmente solo y sin esperar a nadie. 

Cuando falleció por muerte natural en 1814, su cuerpo fue embalsamado y donado al museo de Historia Natural de Berna.

EL RESCATE MÁS FAMOSO DE BARRY:

El rescate más famoso fue el de un niño que se encontraba junto a su madre bajo varios metros de nieve. Encontró al niño durmiendo en una caverna de hielo. Calentó su cuerpo lamiéndolo, puso al niño sobre su lomo y lo llevó al hospicio. Esta hazaña está representada en un monumento especialmente erigido en su nombre en el cementerio de mascotas cerca de París (Cimetière des Chiens) en el que se puede leer: Il sauva la vie à 40 personnes. Il fut tué par le 41ème (Salvó la vida de 40 personas)

2 años antes de su muerte, Barry fue llevado a Berna, la capital de Suiza, donde vivió siendo ya famoso y admirado por todos.

Monumento a Barry en el cementerio de mascotas (Cimetière des Chiens)

-Peter Scheitlin, Complete Study on Animal Instinct –Psicólogo de animales- dijo:

"El mejor perro, el mejor animal es Barry. Solías dejar el convento con una canasta colgada sobre tu cuello, hacia la tormenta, bajo la más traicionera nieve. Todos los días examinaba la montaña en búsqueda de desafortunados que haya quedado atrapados bajo las avalanchas. Los desenterrabas y los devolvías a la vida por tu propia cuenta, y cuando no podías, regresabas al convento pidiendo ayuda a los monjes. Resucitabas personas. Tu dulzura era muy fácil de comunicar, tanto que el niño que desenterraste no tuvo ningún miedo de dejarte traerlo al hospicio agarrado de tu espalda".

En 1800 la raza de Barry no tenía un nombre específico.

En 1820, fue catalogado como un Mastín Alpino. Por el contrario los ingleses catalogaron la raza como "perros sagrados" y los alemanes propusieron llamarlo "Alpendog" en 1828. 

Desde 1814 y hasta 1860, en el Hospicio de Berna todas las camadas fueron llamadas "Sabuesos Barry" en su honor.

Finalmente, en 1865 a la raza se le denominó San Bernardo y desde 1880 fue reconocido por el Kennel Club de Suiza.

Gracias Barry. Jamás te olvidaremos